INTERNACIONALES

Francia adelanta el toque de queda a las 18.00 en todo el país

Los viajeros procedentes de fuera de la UE deberán presentar un test negativo y aislarse durante siete días a su llegada

Francia endurece sus medidas, dentro y fuera de sus fronteras, ante el avance de la pandemia de coronavirus y, especialmente, de la variante británica, más contagiosa. A la vez, amplía aún más la población prioritaria para las vacunas. El primer ministro francés, Jean Castex, ha anunciado este jueves el adelanto en todo el país del toque de queda a las 18.00 horas. Además, los viajeros que lleguen a Francia desde un país no europeo tendrán que presentar un test con resultado negativo y guardar una cuarentena de siete días. El trasfondo de las nuevas medidas es la constatación de que, si bien las fiestas navideñas no han provocado un repunte epidémico, los contagios siguen a un nivel preocupantemente alto y con cada vez más casos de la variante británica.

“Nuestra estrategia preventiva y reactiva ha sido la correcta (…) pero la situación sigue siendo preocupante”, resumió Castex en rueda de prensa. En los últimos días, la cifra de contagios en este país se ha estabilizado en una “plataforma elevada” de unos 16.000 casos diarios y la tensión hospitalaria se mantiene “estable pero alta”, con más de 24.000 ingresos en 24 horas. La incidencia del coronavirus en Francia es de 187,8 casos por 100.000 en los últimos siete días. Se trata de una situación “controlada en comparación con lo que vemos en nuestros vecinos”, pero que sigue siendo “frágil”, especialmente “con el elemento nuevo que constituye la emergencia de nuevos brotes más contagiosos del virus”, explicó. Según acotó el ministro de Sanidad, Olivier Véran, de cada 100 casos diagnosticados cada día, hasta el 1,4% son de la variante británica, lo que significa que, “cada día, hay entre 200 y 300 casos nuevos de la variante británica en Francia”.

De ahí, según el Gobierno, la necesidad de endurecer las medidas ya vigentes de manera “gradual pero proporcionada”, con el adelanto de la hora del toque de queda. Aunque —por el momento al menos— se descarta un tercer confinamiento, Castex fue categórico: “Si en los próximos días constatamos una degradación fuerte de la situación sanitaria, decidiremos sin demora un nuevo confinamiento”, advirtió.

Por ahora sin embargo los franceses, salvo aquellos que por motivos de trabajo o alguna otra excepción justificada no puedan cumplirlo, deberán estar en casa a partir de las 18.00, dos horas antes que la norma actual, y hasta las seis de la mañana, es decir, 12 horas diarias. Al contrario que en los dos confinamientos previos, durante las horas en que se puede salir, no hay límites ni de distancia ni de tiempo. La medida, que se aplicará a partir de este sábado y estará en vigor “al menos 15 días”, ya regía desde comienzos de año en 25 del centenar de departamentos del país. Aunque algunos expertos afirman que todavía es muy pronto para confirmar la eficacia de adelantar la hora en la que los ciudadanos deben volver a casa, Véran aseguró que en las zonas donde rige el toque de queda a partir de las 18.00 horas se registra “un aumento de la tasa de incidencia de 16%, cuando en el resto es de 43%”.

Las medidas también se endurecerán en las fronteras exteriores. A partir del lunes, Francia exigirá un test PCR negativo para todo viajero procedente de fuera de la UE, que además deberá comprometerse a aislarse durante siete días, tras los cuales tendrá que someterse a un nuevo test para confirmar que es negativo.

Por el contrario, Francia descarta cerrar nuevamente los colegios, donde prevé realizar hasta 300.000 test semanales, además de reforzar los protocolos sanitarios, sobre todo en los comedores, y prohibir, “hasta nueva orden”, toda actividad deportiva o extraescolar que se realice en espacios cerrados.

Las nuevas medidas protectoras vienen acompañadas de un refuerzo de la campaña de vacunación que, tras un muy criticado comienzo lento, empieza a acelerarse —ya han sido vacunados casi un cuarto de millón de personas— y que las autoridades prometen que estará a la altura de los países vecinos más adelantados antes de que acabe el mes.

A partir del lunes, además de los mayores de 75 años a los que ya se había extendido la vacunación, podrán recibir la primera dosis todas las personas de cualquier edad que sufran una patología que les haga correr un “alto riesgo” de desarrollar una forma grave de covid-19. Se estima que las beneficiarias son unas 800.000 personas, según Véran. Para ello, hasta 700 centros de vacunación estarán activos en todo el país a partir del 18 de enero, cita inminente que este jueves hizo que colapsara la web de Sanidad donde los candidatos a una vacuna pueden registrarse para pedir hora. Hasta finales de febrero, Francia cuenta con tener capacidad suficiente para vacunar a hasta 2,5 millones de personas.

NOTA DE EL PAIS.

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